Monos

Un mono ignífugo es resistente al calor y al fuego y son usados para evitar quemaduras, sea debido al contacto con el caluroso habitáculo o en caso de incendio. Estos trajes ignífugos fueron obligatorios en todas las competiciones de motor a partir de 1994, aunque en algunas competiciones ya eran obligatorios antes de esa fecha.
Los monos de competición están formados de dos, a ocho capas de una fibra sintética denominada Nomex. Debe garantizar la protección contra temperaturas de hasta 700º C durante al menos doce segundos. El Nomex es sometido en laboratorio a pruebas térmicas a temperaturas que pueden llegar a 1400ºC.